Según Conrad (2003: pp. 29-30), en
1970 la película Vértigo junto con La ventana indiscreta, fueron sacadas de
circulación porque las dos trataban de la desviación de la fantasía, ya que en La ventana indiscreta se anhela una
muerte y en Vértigo, de manera aún
más morbosa, anhela un renacimiento.
Se considera que Vértigo
realmente son dos películas en una porque son dos relatos los que se están
contando desde la perspectiva de los personajes; primero desde el personaje
masculino y luego desde la perspectiva del personaje femenino. Trata principalmente de un detective (John
'Scottie' Ferguson), personaje principal, quien tiene que dejar su trabajo debido a que
sufre de una acrofobia o bien conocido como vértigo, pero retoma el oficio
cuando un viejo amigo (Gavin Elster) lo contrata para que vigile a su esposa (Madeleine
Elster), la
que supuestamente está poseída por un espíritu de sus antepasados (la bisabuela
Carlotte Valdés). Scott la sigue a todos los lugares y la observa mientras
investiga quién fue Carlotte, e impide que se suicide cuando se tira al mar,
aunque sus intentos son frustrados ya que ella aparentemente se tira de la
torre de una iglesia y muere, al final Scottie cae en una terrible depresión
porque se da cuenta de que se encontraba enamorado de Madeleine. Pero, al pasar
el tiempo se encuentra a una mujer (Judy Barton) que se le parece a Madeleine e intenta
recuperar su amor, y además la obliga a transformarse igual que ella.
El filme nos hace referencia
a una parálisis psicológica, principalmente; física y la obsesión como parte
del amor, se caracteriza por llamar la atención en su forma narrativa y los
lugares o paisajes donde se desarrollan la película captando la imagen del
espectador envolviéndolo en su trama. Algunos de los escenarios o paisajes
usados en la película son el área de la bahía de San Francisco, el mar en Fort
Point en el famoso Puente Golden Gate y en la Misión de San Francisco De Asís,
lugar donde se suicida Madelaine.
En
Vértigo se observa la existencia de un ritmo despacio el que contempla todo,
demostrando lentitud o más bien un ritmo natural lo que hace que sea perfecto,
esto se debe de tomar en cuenta porque nuestro protagonista es un hombre
emotivo. El miedo por las alturas suele estar
asociada con la pérdida de algo, principalmente la aceptación de la muerte. Además,
en cuanto a la organización del tiempo, nos encontramos ante una expresión de
la simultaneidad porque se trabaja con dos relatos, entrelazando las
temporalidades de ambos personajes a lo largo de toda la película.
En el primer relato, en donde se concentra en el personaje masculino, domina
un tiempo interno donde de una u otra forma nos están contando sobre ambos
personajes, es decir, estamos recibiendo como espectadores datos de cada uno y
a partir de ahí se desarrolla la historia entre estos dos personajes; pero sin
dejar de lado al personaje masculino. En el segundo relato, domina un tiempo
externo porque se nos cuenta de manera resumida la historia entre ambos
personajes, incluso se recurre a un flash-back
para aclarar la situación y a la vez hacer hincapié al pasado, este se lleva a
cabo en el momento en que Judy escribe la carta.
En cuanto al punto de vista, en ambos relatos hay una focalización de tipo
interna o externa, en el primer relato es interna porque aunque Scottie sigue a
Madelaine, es decir, es el que observa, se nos ofrece información tanto de
Madelaine como de Scottie. En el segundo relato es externa porque aquí la
cámara sigue a los personajes y la información la obtenemos de los diálogos y
otros recursos que utiliza el cineasta como el flash-back, la proyección para referirse al estado de ánimo de los
personajes, planos de percepción para cuando Scottie muestra su miedo a las
alturas. Además, se utiliza el plano de punto de vista para representar la
percepción óptica del protagonista, mientras este sigue a Madelaine, mujer que
se le encargó vigilar.
Alfred Hitchcock utiliza bien los recursos esto porque
logra captar al espectador atrapándolo en las imágenes creando un mundo
atormentado y dañado en un amor obsesivo y ejerciendo el suspenso como bien lo
sabe hacer.
Fuentes bibliográficas:
Conrad, Peter. (2003). Los asesinatos de Hitchcock. México: Turner/Fondo de Cultura Económica.
Neira Piñeiro, María del Rosario. (2003). Introducción al discurso narrativo fílmico. Madrid: Arco Libros.
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